
Esta patología se da en sujetos a los que no les importa ver una y otra vez el mismo capitulo de una serie. Llega un momento en el que lo ven tan familiar que una temporada sin el les provoca un "abandono" tal que necesitan volver a verlo, como el turrón cuando vuelve a casa por navidad a encontrarse de nuevo con la familia. Nos preocupéis no es un trastorno grave, es mas, podéis hacer vida normal y en cantidades controladas puede ser hasta beneficioso, pero !ojo! cuidado si lo lleváis al limite las consecuencias podrían ser muy variadas.
En conclusión nos encantan las series que enganchan, que saben llegar al publico, por su contenido, por su trama, por sus personajes...sin perder de vista que es una ficción y que su único fin es entretener al espectador y hacerle pasar un buen rato. Así que recuerda puedes consumir series de televisión pero siempre con moderación...
Recuerda la catequesis con D. Josetxo
ResponderEliminarjajajajajaja